martes, 21 de agosto de 2012

Trascender en Tinta y Papel









Dedicatoria:

¿A quien podría dedicar este libro?
sino fuera a ti, a ti, a ti, ml amor,
que me diste la oportunidad de trascender más allá de mis pensamientos,
más allá de mis sentimientos, donde se puede conocer el amor.



Agradecimientos:

A Dios por darme la oportunidad de existir,
y siempre a mis hijos por ser parte de esta maravillosa existencia.
También a todos los que dedican un espacio de su valioso tiempo
para leer un poco de mis sentimientos
trascendidos en estas letras sueltas.







Fotografía de:
Roberto García H.
Edición:
Martín Agüero y Luis Barboza








INDICE



Trascender la vida.. 1
Soñar realidades. 3
Siluetas en transparencia de melancolía.. 5
Burritos de carga.. 6
Las gotas de mi silencio.. 7
Retrato de arena.. 8
Absurdas legalidades. 9
Espacio vacío.. 10
Húmedas proximidades. 11
Purificaciones. 12
Soñador de augurios y piel 14
Retornos de esperanza.. 15
Al filo de media noche.. 16
Diseños con grietas. 18
Navegando en tus arenas. 19
Mensaje en una botella.. 21
Despiértame pronto.. 22
Zigzaguear desnudo.. 23
Remar a los cuatro vientos. 24
Despedidas cortas, heridas profundas. 25
Encuentros. 26
Las caídas del Sol 27
Aún quedan astillas de aquella puerta.. 28
¿Sabes qué?. 29
Revivir 30
Estaciones. 31
Baño de sorpresas y humedales alisios. 32
Selección de Amor 33
Cegadoras Humedades. 35
Déjame escribir mi historia.. 36






PROLOGO


Trascender


Dice “trascender” que es “empezar a ser conocido o sabido algo que estaba oculto. Extender o comunicarse los efectos de unas cosas a otras, produciendo consecuencias. Ir más allá, sobrepasar cierto límite. Comprender, averiguar alguna cosa”.

Nada lejos de la realidad, más bien una puntada exacta de un sentimiento retado por años, amenazado para no salir, pero…. no hay nada más cierto que “la libertad de la verdad”.

Pero trascender es más, es llevar al tope los sentimientos, la imaginación, y convertir los sueños en realidad, todo esto mediante la expresión más pura creada por Dios en el universo: el amor.

Aunque esa transición viene desde mucho tiempo atrás, acá en “Trascender en Tinta y Papel” les comparto un poco de esos nuevos sentimientos que ahora pueden gritar en un papel su libertad.











Trascender la vida



¿Cómo detener al tiempo?
si el tiempo es libre de ir y venir.

¡Quítenme el tiempo y
rompan el reloj de arena!
con tu presencia tengo
un instante del infinito
detenido en la eternidad.

¿Cómo saltarme un día sin luna,
para contemplarla llena?
su aparición es magia que me desvela.

¡Quítenme la Luna Llena!
tu existencia es mi inspiración.

¿Cuál playa virgen de paz y arena
puede ocultar el brillo de las estrellas?
si tan solo un faro rompe el silencio en la oscuridad.

¡Quítenme las estrellas!
yo ya tengo quien brille en mis noches.

¿Cómo se congela el alba?
si el amanecer llega como luz en franja fugitiva.

¡Quítenme el Sol!
yo ya tengo quien caliente mi corazón.

¿Quién pudiera controlar al viento
que guía su camino?
si el viento es libre de soplar y
devolverse en el confín del mundo
a su antojo.

¡Quítenme el aire!
me basta respirar su indescriptible aroma
de dulces y canelas.

En esta trascendencia
de mi existencia pura,
amor en compañía
destino de mi vida.

¡Quítenme la vida!
pero antes, déjenme probar una vez más:
al menos uno de sus besos mientras floto,
al menos una gota de su néctar de vida,
pues con su elixir existiré por siempre
en sus recuerdos.


(#103 – Marzo 21, 2011)








Soñar realidades



Es posible, creo que sí,
vivir la vida imaginando la esperanza de tenerte,
pero, ¡despertar realmente y ver que estás aquí!
es la fantasía de mis pintados sueños
que ahora sincrónicos se vuelven realidad.

Cuantas playas habré caminado descalzo
tan solo para entibiar mi pies,
mientras mi corazón yacía cubierto por la nieve.

Ahora a tu lado,
los desiertos más sinceros se derrumban con tus aguas tiernas
llenas de pasiones nuevas y
sensaciones antes desconocidas,
se estructuran los castillos, no de arena
sino de amores recién nacidos,
de ilusiones, sueños y realidades.

Tres cosas te quiero decir:
Solo tú sabes entenderme…
No dejo de pensar en ti…
¡Cásate conmigo!

Quédate a mi lado,
que me tienes por las nubes flotando entre algodones blancos y suaves, como la seda de las telas finas,
las que flotan suavemente con la brisa
y se alejan solo para buscar un regazo donde recostar sus mejillas,
un regazo como el tuyo, o tu pecho,
donde escondes un latido por cada mirada
que se precipita de mis ojos hasta los tuyos
y retornan como la brisa del mar cuando cae la noche con luna llena.

Te prometo el amor del que se aprende juntos,
te levantaré con mi mano cuando caigas,
te alzaré en mis brazos cuando te sientas consentidamente,
prometo abrazarte fuerte cuando las arrugas nos cubran el rostro
y me quedaré a tu lado, si tú te quedas junto a mí.

Construiré estrellas fugaces para decorar tus noches
encenderé velas con las llamas de este corazón que arde por tu amor,
serviré los tintos para brindar los años y los meses de compartir tus manos.
si hace frio, vendré sigiloso por tu espalda
y te cubriré con mi cuerpo desnudo y tibio
donde encontrarás las puertas a un amor
que nunca se ha conocido en esta tierra,
porque yo, amor mío, lo he inventado con tu nombre.


(#104 – Marzo 24, 2011)









 

Siluetas en transparencia de melancolía



Fugitiva llega la noche
y me encuentra ya tendido,
el borde de los ojos entre abierto
la humedad no permite cerrarlos por completo.

Justo antes de caer al nocturno pasaje
son siluetas en transparencia
las que persiguen esas noches de melancolía.

Al filo de la cama
¡aquello parece un precipicio!
en la penumbra una leve franja de luz
yace encendida bajando por las gradas,
es la única certeza de que aún se está despierto.

Reposando sobre la almohada
la mejilla derecha ya se ahoga,
mientras las antiguas siluetas transparentes
arremeten hasta el cansancio reclamando ¿qué pasó?,
y atrapado en las transparencias
pienso si ajenos a este sufrimiento
con ángeles estarán soñando.

El salto está dado, y siendo sincero me refiero:
para ser feliz he de aceptar que esto en verdad duele.

Busco un hoyo negro
que se trague por completo este sentimiento
que desgarra las lágrimas furtivas en esta almohada,
y ya cayendo en el desesperado cansancio
de esta solitaria taquicardia nocturna,
encuentro un espacio tranquilo
cuando su brazo me envuelve fuertemente
mientras apacigua los latidos olvidados de mi corazón.


(#105 – Abril 01, 2011)






Burritos de carga



¡Increíble!
increíble que existiendo
y con ventaja de vivir,
seas solo un espectador y
te dejes las migajas de ver
el triunfo de otros.

Derrota,
cuando se denota
como eres burrito que llevas tus cargas,
y las de otras…
y encima
“ellos” te machacan
mientras disfrutan su existencia.

Bendito el don de la inteligencia
cuando se usa,
esa que te obsequió Dios al nacer.
pues su amor es más grande que dos universos,

Yo de padre, ¡me arranco el alma!
para que un hijo vaya conmigo para siempre,
EL… sin duda alguna.

Sin perdón, no existe el amor,
sin amor, sin alegría ¿para que esta vida?

¡Válgame! ¡Cómo te vapulean la conciencia!
para que te niegues tu existencia,
te atrapan como en un cuarto sin puertas,
sin salidas ni ventanas,
apenas con escuetas rendijas
que refleja el polvo en la tenue claridad.

Sos luz, no burrito de carga
 “nacido” de la máxima expresión de amor desde siempre.


(#106 – Abril 07, 2011)





 

Las gotas de mi silencio



No… estoy seguro que no,
que esas gotas ya no recorren más mis mejillas…
más bien caen incendiadas desde mis venas
directo golpeando mi alma, sin salida.

Es que cuando llega este dolor
sobre pasa el sufrimiento
de recuerdos que a latigazos,
atinan perfectamente los pensamientos,

Viéndome así desesperado
esperaría al menos que me abraces,
pero incluso tú, ingrata soledad,
volteas, te vas y me dejas solo.

Dos mares donde navegar
y esta tierra que los separa,
pues si recorro en uno, extraño el otro… y duele.

Cuantas noches me quedaré mirando
en la orilla de esta cama,
sin caer al abismo que llega hasta el suelo,
pues atrapadas en mi pecho.
estancadas, no caen las gotas de mi silencio.

Si tan solo pudiera sostener
con fuerza esas tenazas
para que no se cierren…
y deje de gotear fuego sobre mi alma,
y en mi garganta,
asfixiante fatiga de dolor.

Si me lo permites al menos pensar,
si me permites, ¿podría al menos llorar?


(#107 – Abril 27, 2011)







 

Retrato de arena



Como luciérnaga en mi noche
guías mis pasos perdidos,
los alzas en tus manos y tus dedos
llevándome hasta el cielo
tantas veces como besos me das.

Desearía tenerte ya en mis brazos
y amarte hasta el amanecer de un día de invierno,
cuando el sol lo piensa más para asomar.

Susurro es tu mirada
cuando llega delatada
rompiendo el silencio de mi alma
clamando arrebatarme y salvar un beso
que estaba a punto de extinguir.

Dulce miel mi vida,
derretir el chocolate entre tus labios
y los míos,
mientras compartimos la piel
al atardecer.

Yo no te quiero... ¡Te Amo! 


lo grito al viento que lo lleva por el cielo

y de regreso se precipita hasta tu corazón.

Es un dardo atinado con mi cariño,
es un canto a mi destino
que implora tu presencia a mí alrededor.

Todo lo inspira un breve retrato
sobre la arena
en el que estando juntos me recuerda
el orgullo de tener tu amor.


(#108 – Mayo 02, 2011)








 

Absurdas legalidades



Aún me enseñas a derrotar el miedo
a derrotar esos fantasmas que me persiguen,
mientras intentamos hacerme caer vencido
para dejar de temerme.

En mis limitaciones ves habilidades
en mis sueños absurdos, tú construyes ideales,
tu confianza sobrepasa mi propia expectativa
y aun así no termino de vencerme.

El lumbar a punto de estallar
y sabiendo que se avecina esa tormenta
de absurdas legalidades,
yo me inclino por bailar debajo de ella
capearé rayos y centellas,
pues no me atinan las mentiras.

Mi esfuerzo es tu consuelo
pero mi fortaleza son tus manos.
por eso una vez más
torpemente abriré mi boca
con mis letras sueltas.

Me enseñaste a congelar el tiempo
con tus besos,
me besas y todo se detiene.

Por favor ¡bésame ya mismo!
y sostenme un instante
para pasar ese lodazal
de sombras sin siluetas
mientras escampa.


(#109 – Mayo 09, 2011)







 

Espacio vacío



Hoy no sé ni que escribir
en el espacio sin terminar de este sentimiento,
delatado por la angustiosa e impotente sensación
que simplemente ha olvidado recordarme,
como las letras solían caer como plumas
de mis dedos en este pergamino.

Cuanto camino andado y sin moverme incluso
mientras el tiempo pasa soplando en el viento sus verdades.

Siento como si hubiera perdido mi agenda
que de todas maneras con sus filas llenas
escurre las agujas de este sofocado reloj.

Hasta en mi pecho aprieta sin soltura
mientras intento comprender una y tantas ideas,
que ordenadas parecieran tener sentido
cuando el corazón no las ordena.

Ilusiones, tantas dibujadas como sueños
de líneas nuevas.
Olvidar lo aprendido,
para no volver a barrer el aburrimiento en gotas…
rellenar mi espacio entero
de construcciones nuevas.

¿Dónde poner mi tiempo escondido,
para que no se pierda en el olvido,
y me llene como en mis sueños
de alegrías y sonrisas?

Voy a escarbar intentos de encontrar esas letras sueltas
que escondidas desamarren
ideas y sentimientos mudos.

(#110 – Mayo 24, 2011)







 


Húmedas proximidades



Hoy he estado cerca de ti
tanto que pude mirar las líneas que se dibujan en tu rostro,
sin poder rosar más tu cercanía en este espacio donde estábamos,
te habría besado libremente
dejando que se desplome la multitud celosa.

Tan cerca que pude rescatar cada gota de sudor
precipitada en tus mejillas,
mirando entre los espacios abandonados por el gris
que me entrega tu madurez en bandeja de plata
mientras estremeces eternos latidos.

Contigo puedo llenar aquellos espacios vacíos de calendario
y los olvidos innecesarios que has estrechado en tus manos tanto tiempo,
pues ahora traigo tornados de pasión para tus dedos
y me llevo la deliciosa humedad inagotable en tus labios,
entrando en persecución sigiloso hasta tu nuca,
donde la humedad es detonante de placeres.

Traje a mi mente los reflejos de tu espejo,
cuando en desnudez sonríes tiernamente
     en mi espalda,
con tu piel húmeda por mis recorridos
del martes.

Un almuerzo es poco tiempo para decir tantas cosas…
te sorprendo con esta proximidad certera,
y aun así, te vuelves y me muestras tu inocente mirada
mientras derribas mis temores.


(#111 – Mayo 26, 2011)

  






Purificaciones



¿Qué haces en pie de lucha
cuándo yo ni siquiera estoy en guerra?

¿Por qué acelerar motores
para una carrera
que termina donde inicia?
persecución de historias
sin editar, sin luces ni sombras.

Es que ¿acaso me viste de reojo?
con este reloj y el tiempo.

¿Para qué colocas piedras en el suelo?
si yo sé tropezar solito,
¿no sería más fácil si me empujaras un poco,
aunque luego te toque juntarme del suelo?

Secando el sudor de tu frente
observé entre líneas
¡cuánto me cuesta borrar esos viejos sentimientos!
transformarlos en olvido y lejanía
tratando de no imaginar vanidades,
¡como cuesta! cuando se quiere un poco.

No entiendo porque necesitando olvidar
guardo con recelo ese insospechado beso
y el susurro olvidado de tu aire en mi cuello,
el que no llega ni espero,
yo no entiendo…

Para que esperar mensajes vacíos,
pero… ¿y si llega? ¿qué haré?
¿cómo explicarme que no es nada
o es todo?
donde inicia el vacío y donde termina el olvido,
si tan solo me explicaras
intentaría comprender tu idioma.

Si tan solo miraras de reojo hacía dentro
donde mis torpes palabras no se escuchan
y no estorban mis infantiles necedades,
donde aún guardo este cajón con tu nombre
y mi alma espera la paz a nuestras dudas
y que explotemos los temores,
recordando un pasado cercano donde reíamos juntos.

Me atañe,
pues duele, que,
navegando en el mismo barco
día a día miro
que tenemos que zarpar juntos
tú y yo
y nuestras necedades.

Sin sobrepasar amores
dejaríamos las fantasías en el tren futuro
por si llegase,
sin necesidad de vivir toda una vida para averiguarlo hoy,
si tan solo llegaran esas purificaciones
verías la vida diferente
y a mí como un inocente loco
que camina a tu lado hoy
y lo quiere hacer también mañana.



(#112 – Junio 01, 2011)






Soñador de augurios y piel



Cae la tarde frente a mis pupilas
y la noche no se decide a llegar,
fue cuando mencioné tu nombre
y el sol huyó de mi ventana,
pues no se atrevió a existir ante tu presencia
inclusive imaginaria.

Parezco un tontuelo riendo solo y sonrojándome
mientras leo los más tiernos e inocentes mensajes
que me envías;
parezco un sueño flotante
cuando camino descalzo
aterrizando entre las colinas de estas nubes
sintiendo el instante como menta fresca,
y besado por el susurro de tu voz.

Verte en la mañana inaugura el alba
y por la noche arrulla la salida de la Luna,
mientras tu mano se dedica a juguetear
con las curvas agitadas de mi piel
desprovista de avisos.

Desde el más sencillo momento
hasta el ocaso de mi sueño,
existo como me enseñas a existir
amando como me enseñas amar
y te amo,
sin fronteras de papel
escribiendo en un papiro fresco
grabado de ideas recién nacidas
y privilegios divinos.

Ya extasiado me veo
tocando el cielo con la punta de mis dedos,
cerrando mis ojos mientras culmina
entre sabanas desnudas los dibujos de contornos
que nos llevarán a despertar atrapados entre tibias pieles
degustadas de tanto amar.

(#113 – Junio 2, 2011)





Retornos de esperanza



Sabes caminar con seguridad
sobre las curvas que se acentúan
y se alargan entre las esperas,
y las agujas incansables y serias
de algún reloj olvidado.

Tienes el potencial de andar y hablar
sin despilfarrar ni desgastar palabras huecas,
pues dominas el arte del rostro y de las señas
cuando se tratan las leyes del pensamiento.

Parece que el viento tocó alguna pared
y se ha devuelto en recorridos tiernos
entre dos columnas que me sostienen,
desconozco si es una brisa que salta entre algodones
o si por demás compasivos torbellinos de emociones.

Estoy analfabeto de tus quehaceres venideros
con mis ojos entre abiertos fingiendo el descanso y sueño,
observo entre las breves divisiones de mis dedos
como ha vuelto la sonrisa ante mil tonterías mías,
mientras retornas a juguetear entre jardines vecinos
donde yo cosecho.

Son las horas las que pasan
esperando que se asiente el viento
sacudiéndose en mi rostro,
son las leves cercanías
en las que haces táctil
los raíces de mi alma,
exprimiendo lágrimas de alegría
y esperanza,


(#114 – Junio 7, 2011)









Al filo de media noche



Quedé marcado con las huellas de una noche
de interminables recorridos,
de tus caricias, tus besos de grafiti grabados en mi piel
y el atajo hecho sobre los nortes y los sures de tu cuerpo
contrayéndose en la locura de las sensaciones románticas de mis fantasías.

Permanecí extasiado en el borde de la noche
justo antes de que saltara por encima la madrugada,
recién concretábamos entregas
entre las dulces y húmedas bondades y nuestro éxtasis.

No resistí detenerme siquiera en el tiempo sin lanzaderas ni trapos,
quedé anclado entre sentimientos soñadores,
viendo la pureza en tu rostro
con la inocencia destellando en tu mirada
y tu sonrisa levemente asomada, suave,
provocándome besarte inagotablemente sin finales.

Quedé empapado de degustar las zonas más soñadas
de tu cuerpo,
cubiertas alguna vez por telas,
un momento que ya no era ese…

Quedé rociado de saciar gustoso
las montañas y los ríos que estremecen tus sentidos,
cuando recién acabé de recorrer todos tus nortes
y los sures de tu piel expuesta,
cuando como algodones empujados
cayeron al suelo los últimos ropajes del recinto,
este espacio donde me construyes este cielo
y mis sueños se adelantan en alegrías a la fresca madrugada.

Es que “tú llenas mis sentidos,
ven y déjame amarte,
permíteme dar mi vida”
una y otra vez por ti,
“déjame estar siempre contigo”
descansando protegido entre tus brazos,
y mientras existen las estrellas
vivir contigo en esta tierra
de recorridos de días sin empezar.

Habiendo amado de extremo a extremo
caí rendido ante la belleza de tu alma,
rendido ante tu maravillosa existencia,
caí dormido…

Tiernamente susurraste a mi oído
para que de reojo viera el alba
filtrarse sigilosa por la ventana.

Me encontré entrelazado por tus brazos
escuchando los obsequiados latidos,
sintiendo los dibujos de tus dedos en mi cabeza.

Insuperable obsequio fue ver tu rostro de primero,
sentir tu primaveral beso esta mañana
que inviernos y veranos desearían para el solsticio,
que las tormentas y las lluvias desearían para sus nubes
y el filo de media noche para romper los campanarios
y seguir amándote mientras me consumo entre tus besos.


(#115 – Junio 8, 2011)







 

Diseños con grietas



Si me miras de cerca no sabré que decir
a mis ojos les imposible mentir,
si me miras de cerca tú sabrás que pienso, siento y como existo,
y aun así yace escondido un cajón en el susurro de mi alma
uno que conoces y que se abre antojadizo
donde claman escondidas las gotas de una lluvia que aún
no termina de caer,
aguacero escondido en el silencio espectador de la tormenta
esperando sin saber ¿cuándo y por qué caerá?
insospechada se encuentra abrigada la esperanza reparadora
de la grieta que con el filo de ese dolor cortó.

Simple y frágil que hasta la más suave melodía podría romper,
agotado no levanta el peso del algodón imaginario,
herido cae tendido con las sábanas al suelo en espera
de algún solitario momento.

Decisiones claras, sin dudas propias y con todas las de los otros.
amaneceres que se jalan entre ellos tratando de decidir cuál es más fuerte
y yo en el medio decidido a amar ambos extremos del tejido de mi vida,
mirando alrededor las luces que brillan cada vez que respiro y camino
agotando la iluminación propia con el pensamiento.

Derrumbado por la afonía de tu voz
he intentado adivinarte destino,
yace con su grieta expuesta
convencido que este corazón no fue diseñado para tanto dolor
y alegría juntas,
ahora te la dejo libre en tus brazos para que tomes riendas,
y si algún día la puedes cerrar lo agradeceré la eternidad.


(#116 – Junio 13, 2011)




 

Navegando en tus arenas



¿Has notado como la distancia no existe
cuando te sientas a mi lado?
llegas precedido por tu sonrisa
la que indiscutiblemente ilumina noches de luna nueva
y hasta la playa más oscura de mi pensamiento
mientras el reloj desaparece escondiéndose detrás de la pared,

Esas palomillas que revolotean en mi abdomen anunciando tu arribo
con las que rellenas los espacios más monumentales de mi existencia
y derribas mis temores,
tirando muros de montañas y cañones precipitados
sobre las piedras que quitas de mi camino.

Habrás notado que ante tu presencia se derriten mis sentidos
y corro para acurrucarme en tu pecho
mientras me alejas del bullicio
y el cansancio de espacios huecos
de las calles que dejé afuera.

Hablas las palabras más hermosas y tiernas
con las que construyes mi vida,
mientras mis ojos se cierran suavemente
para escuchar tu bellísima voz,
pues cuando me hablas o ríes
se escuchan románticas melodías en el aire
mientras las estrellas revolotean a mí alrededor,
y yo como regresando a mi infancia
cuando podía imaginar las historias más increíbles
de mi realidad interna,
haciendo notorio que tu presencia es más que una magnifica alegría,
eres mi fantasía hecha realidad.

Voy haciendo trazos alegres con una ramilla de madera
en esta nueva playa,
dejando huellas paralelas sobre la arena que camino ahora,
sopla leve sobre el océano una brisa fresca
mientras camino al atardecer
y en el extremo de mi mano
te encuentras tú llenando mi ser.

Tienes facilidad de expresión con tus manos y tus caricias
de brillantes sensaciones,
mientras me cuentas las historias no iniciadas
de nuestro maravilloso destino
que desbordan los caminos y las rutas medievales más soñadas.

Por eso eres tú quien llena mis sentidos
y arrullas mis sueños,
una simple sonrisa y tus ojitos tiernos
transforman mi mundo,
ven déjame amarte
mientras lanzas manantiales frescos a mis pensamientos
brillando y calentando  con tus besos juguetones
que escondidos persiguen perdidos toda mi piel.

Es junto a ti que quiero caminar bajo la lluvia
chapotear en charquillos húmedos de llovizna,
sentarme junto a la chimenea
para contar las chispitas fogosas
que saltan y revotan entre los maderos
mientras con una copa de vino
acompañamos nuestro amor.


(#117 – Junio 14, 2011)








Mensaje en una botella



Húmedas pisadas
que por torpe ahogaban mi mirada,
mientras destruían las sábanas de nubes sin lluvia
y las teñían con truenos de fuego en piel ligera,
llamando a emerger sombras y fantasmas
que gustan arremeter mis venas saturadas.

Marcadas en la arena
esas huellas húmedas he dejado atrás,
las olas y el viento se encargarán de ellas…

Llegando como mensaje en una botella
en olas al medio día,
me has sorprendido,
y como refrescante rocío de madrugada
empapas mi sonrisa y me vuelves niño
que poco controlador de sentimientos me desbordo.

Deja que la alegría llegue en cantidades
como granitos de arena en la playa
donde se marquen huellas nuevas,
como en las horas que suman pequeños instantes de alegría,
aglomerados forman esa blanca hermosa sonrisa tuya,
que he visto en la mañana al abrir mis ojos
cruzando tan solo un par de gavetas al lado.

Deja que lleguen sueños e ilusiones,
permite absolver mis deudas,
déjame sentir la seda sobre mis hombros y cintura
y como frescas gotas de agua sobre flores blancas
que rocíen texturas desde tus manos
cuando camines sobre mis pasos
con esas cosquillas tiernas como nubes.


(#118 – Agosto 9, 2011)








Despiértame pronto



Despertado esta mañana
por una caricia en mi cabeza
   y un beso,
un beso suave;
y con tus brazos rodeándome tiernamente
me atrapaste de amor.

A penas colándose la luz entre la ventana
abierta sin cerrar cortinas,
sintiendo el calor de tu cuerpo
acercándose a mi costado de puntillas
acá donde estoy a este lado de tu cama.

Soplando brevemente
tu palpitación en mi espalda
me has erizado la vida,
para abrir los ojos a este nuevo día.

Hoy no quiero levantarme…
quiero permanecer aquí a tu lado todo el día,
abrazado esperando otro beso más…
expectante ante la llegada de cualquier nueva caricia
que detone mi pensamiento
y me anime a voltearme para amarte una vez más.

Aun así,
no quisiera moverme de este rincón de tu cama
porque me encantan tus cuidos,
sueño con cerrar los párpados
a ver si te apresuras a despertarme otra vez,
quedo preguntando al tiempo
¿cuándo amanezco de nuevo a tu lado?
para que me despiertes pronto
y escucharte como me susurras “te amo”.


(#119 – Agosto 17, 2011)










Zigzaguear desnudo



Los destellos zigzagueantes en el aire
con luces y sonidos marchan afuera,
la lluvia desaforada tocando el suelo
saltando entre charcos callejeros,
mientras el sudor de tu frente
galopa con tu agotamiento
evidente de tanto amar.

Con mi pensamiento desnudo, sin fronteras
te he recorrido tantos puntos cardinales,
que no sé cuántos nortes y sures te habré logrado,
mientras tu reciprocidad me estremece pensar.

Esa dorada canela
con la que mil veces y una más
me habrás besado;
esos granitos de arena curiosos de tu rostro
con los que rozas mis mejillas.

Dormitando a mi diestra
y sin poder estremecerte una vez más,
lograste colarte en el pasadizo
que jinetea hasta el país de los sueños,
donde pequeños ronquidos
me deleita escuchar.
                                                                                    
Mientras estas ausente de palabra,
disfruto zigzaguear desnudo
entre húmedos recorridos
la quietud de tu cuerpo,
mientras el pensamiento de amor
que emano a tu lado
brilla en mis pupilas.


(#120 – Septiembre 5, 2011)








Remar a los cuatro vientos



Cuantas hojas de calendarios
habré estrechado
entre las fundas de mis dedos,
¡tantas hojas!;
vaciando de cabeza sus días
como olas recién llegadas a la playa,
y con gotas de sudor sus horas sin vacilar
haciendo tiempo,
mientras esperan entre mis manos
como punzantes ansiedades.

Y mis velas caídas
aunque sople el viento,
pues ya no necesito navegar,
o ya no quiero, no sin ti.

Las astas caídas con sus telas rotas de tanta espera
bajo el sol y alguna que otra lluvia,
tengo listos los remos en los costados
tres vientos en mano y uno en espera.

Tan cercana se ve la costa y tierra firme,
pero sigo en simulaciones de remos,
veo caer las telas que tiras al suelo
y mis dedos se queman a grandes millas
por rozar siquiera tu aura.

Más no sé, ¿cómo diferenciar un sueño de desvelos?
¿serán tan solo banales deseos?
pues tengo todo ya a mi lado,
pero calza la incomodidad de ver ese remo que sigue ahí colgando
esperando olas que quieras navegar junto a mí.


(#121 – Septiembre 19, 2011)






Despedidas cortas, heridas profundas



Apretando el pecho
sosteniendo lágrimas que no dan a luz,
así he partido con el sol esta mañana
mirando como quedabas atrás,
esperando vernos pronto una vez más.

Y tu carita tierna y tu sonrisa ingenua,
tu mirada dulce como la miel de abeja
y con la frase que conquistas mi corazón,
“papito lindo te quiero”,
así de nuevo
me he marchado hoy.

Salí  huyendo
del llanto que me asechaba,
y apretado el pecho
quería reventar mi corazón,
fueron las gafas de sol que me escondieron
mientras superaba mi alma este dolor.

El sol sigue brillando
y tu llamada al teléfono revive mi día
y mi corazón,
para que lata fuerte
mientras nos vemos pronto mi amor.


(#122 – Septiembre 26, 2011)

   





Encuentros



En algún momento busqué
en las profundidades de callejones,
en antiguos caminos de una sola vía,
entre miniaturas de bosques
y chozas de césped
mientras jugaba a crecer.

Bajo mi árbol me sentaba a esperar.
inspirado por la voz de sus ramas
que susurrándome entre líneas
trataban de guiar el tejido entrelazado
de mi vida.
En ese entonces,
raspé mi piel en la calle
mientras aprendía.

Busqué incansablemente
entre puentes y señales,
abrí ventanas esperando verte,
pero sin saber cómo eras
encontraba solo vacíos abismales,

Entonces me atreví…
arranqué una línea esculpida por temores,
abrí una puerta que no comprendía
y pregunté a la vida  ¿dónde estabas?

Me miró firmemente sin titubeos,
señaló entre faros y sueños
donde deslumbrabas con amor y presencia,
me asomé suavemente
y miré la ternura  pura en los espejitos de tu rostro
fui ahí, donde encontrándote, me encontré.


(#123 – Septiembre 27, 2011)










Las caídas del Sol



Con tu nombre en mis labios
abrí las cortinas al amanecer,
y recordé también nuestros labios
donde saciamos todas las curiosidades
e inquietudes de romances,
con acaramelados sabores de pasiones,
que enclaustrados tras mis pensamientos
se ocultaron tanto tiempo,
y ahora, se despliegan
como alas de almas que aprendieron a volar.

De abismos que se saltan
con tus besos transitándome,
entre las brasas que no queman
cuando me llamas a tu lado,
recorridos de tantos rincones insospechados
estremecido de sentir tus manos curioseando.

Te amo tanto…

Con ansiedades,
como cuando falta el chocolate
espero cada día tu regreso,
y mis manos se extienden lo más que pueden
para tirar y que caiga el sol,
pues detrás de ese naranja que se oculta
te veré llegar,
y en ese rencuentro diario
empapo mis sentidos con tu aroma
y solo atino suspirar la nostalgia convertida en alegría
de tenerte junto a mí.


(#124 – Septiembre 29, 2011)









Aún quedan astillas de aquella puerta



Abrí esa puerta,
y aunque sigiloso
terminé por asomarme en ella,
con asombro y sin percatarme,
se rompió el hilo bordado en sus marcos,
votando sus tejidos al suelo, asustado,
y disparadas hacia donde sopla el viento
explotó en astillas,

Sin grabados en piedra
hubo que alistar la alforja,
soltando el arco que lanzó la flecha
de rumbos frágiles y desconocidos.

La luna aún se asoma sin culpa
       por la ventana,
desvelada, observa el dolor que asecha.

Las nubes rompen,
llueve grises aromas sobre las mejillas,
sin sabores, anhelos ausentes y protecciones,
cariños atrapados entre los dedos,
hoyos profundos y espejos rotos,
que cortan levemente
sobre heridas vivas.

Solo quedaron las astillas clavadas en la piel,
recuerdos pasados incambiables y dolores apáticos.

Salto entre los pensamientos
intentando asomar por ventanas nuevas
para ver si logra encontrar una sonrisa
que me asegure que vas a estar bien.


(#125 – Octubre 05, 2011)










¿Sabes qué?



¿Sabes qué?
tienes mi atención,
mis sentidos y mis fantasías
las que comienzan cuando te veo.

Me anclo en tu cuerpo
como tatuaje imborrable
estando en libertad,

Se volar sin ti, pero no quiero,
¡tengo alas! pero no vuelo
pues te tengo, y así, me siento libre,

¿Sabes qué?
mañana despertaremos juntos,
y en los amaneceres nuevos
cuando las canas nos tiñan
estaré aún a tu lado.

¿Sabes qué? ¡Te amo!,
tanto que no alcanza la arena en la playa
para escribirlo,
tanto que no hay beso interminable
cuando tus labios tocan y llaman.

En las ventanas nuevas
nos asomaremos para reír juntos,
cuidaré de ti desde los albores
de nuestras vidas hasta los confines de los días,
sacudiremos las estrellas por las noches
y despertaremos al Sol alguna que otra mañana,

  
(#126 – Octubre 06, 2011)









Revivir



He cruzado tantas puertas,
ninguna como esa…
pues astilla lentamente las manos
al pasar entre sus marcos,
y todo para sostenerme en pie.

He atravesado tantas ventanas rotas
de las que cortan los bordes del corazón,
y con las puntillas de vidrios aún anclados
sesgan trocillos de mi frágil alma.

Y mirando al suelo te encuentro allí
recogiendo los pedazos de mi corazón,
mientras secas cristalinas gotas,
rearmando el rompecabezas de esta historia.

Me levantas, me abrazas,
y un beso tuyo es suficiente,
ahí es donde comienzo a revivir.


(#127 – Octubre 07, 2011)









 

Estaciones



En primavera
la frescura del aroma es tu piel,
cual rebosante rebalsa mis sentidos
y mis pensamientos flotan entre nubes.

En verano
eres mi sol en la mañana
y el atardecer en mi ventana,
mientras observo saltar a chorros la luz
desde tus ojos tiernos.

Eres la dulzura de mi otoño
y al verte, la caída es tan solo de ropajes;
el otoño son los colores increíbles
de este mundo junto a ti.

En invierno,
caminamos pegaditos bajo la lluvia,
eres el abrazo que necesito junto a la nieve
y el fuego ardiendo en mi chimenea,

Cuando me besas me muerdes la razón,
me quedo sin palabras, sin aliento...
solo atino sostenerme de la ternura de tus brazos,
tu dulzura entregada en un beso y un te amo,
contigo la vida es una aventura
donde ya todo tiene sentido.


(#128 – Octubre 24, 2011)








 

Baño de sorpresas y humedales alisios



En momentos insospechados
cuando todo está en calma
una mirada por encima de la ventana,
curiosa y misteriosa,
y un dedo que es capaz de tapar
al mismo pensamiento
inerte en mi boca;
desemboca la pasión y el arte,
el amor y la esperanza.

Suaves proximidades y pautas
como respiración en yoga,
dejas la distancia, te aproximas… son destellos de ilusión.

Y con la noche de vientos alisios
sin buscar, inocente,
se repite el sueño,
aun estando despierto,
tendido ante tus humedades
disfruto cada gota de pasión.


(#129– Noviembre 29, 2011)









 

Selección de Amor



Teniendo el poder de la selección,
podía escoger a la persona más adinerada del mundo,
deslumbrante en personalidad,
la persona con la belleza más exquisita,
que abundante fuera su esplendor,
que lo tuviera todo.

Pero siendo egoísta y quizás un poco lujurioso,
no bastando todo aquello y sin conformismo
busqué más allá del todo,
rompiendo con los límites de la escogencia
donde lo mejor de lo mejor se encuentra.

Entonces, me encontré
al alma más noble y hermosa que habita esta Tierra,
la belleza más increíble por dentro y por fuera,
que me hace vibrar, suspirar y soñar,
que me hace volar, sentir y vivir la aventura de esta vida,
escogí lo mejor, por eso te escogí a ti,
y a Dios las gracias porque tú me escogiste a mí, amor.

Junto a ti se construyen recuerdos bellos,
anhelos y fantasías que se vuelven realidades absolutas,
donde la oscuridad se va cuando abres tus ojos,
donde el temor se asusta y huye al escuchar cercanos
                                                los latidos de tu corazón,
donde se derrite mi alma al verte desfilar de un lado a otro,
y mi corazón se acelera
al sentir tan solo un poco cerca la respiración de tus labios.

Ya no sé si te escogí
o tú me escogiste a mí,
solo soy consciente de la fortuna
que me ha tocado
en esta selección de amor,
donde la existencia
que separa físicamente dos cuerpos,
no separa la unión de estas almas,
donde las barreras se desploman
con el soplo de tus besos
recorriendo entre tú y yo,
entre tú alma y la mía.


(#130 – Enero 7, 2012
de "Trascender en Tinta y Papel"
por Luis Barboza)










 

Cegadoras Humedades



Con el enmudecimiento de mi boca,
también llega el de mi corazón.

Ahogada la garganta
y las pupilas cómplices,
no por el final,
más bien por la distancia de que regresa
y el tiempo,
conspiradores de este sentimiento
que me embarga.

Dos abrazos y dos besos, inocentes,
y luego retorna la "normalidad" nuevamente,
y con ella el espacio,
ese desconocido de mi alma.

No tengo más que decir,
no me quedan, más bien no salen palabras,
ni tampoco puedo escribir
pues mis ojos ya no me dejan ver
entre tanta humedad.

Entre tanto,
intentare escribir la historia nueva,
con el poder del pensamiento creador,
el dueño de las oportunidades nuevas
que me impulsa la vida,
apoyado sobre al amor que me espera
con los brazos abiertos,
para sopesar el llanto desabrochado de mi corazón,
ese amor que me mantendrá a flote
mientras llegan esperanzas
para escuchar el latido de sus corazoncitos
abrazados al mio.


(#131 – Enero 14, 2012
de "Trascender en Tinta y Papel"
por Luis Barboza)






 

Déjame escribir mi historia



¡Déjame escribir esta historia
como si fuera mía!,
¿por eso me la diste. no?

Intento hacerlo de la mejor manera,
con esfuerzo y dedicación de acero,
pero con el fuego ardiendo
lastima mi corazón,
pues la distancia que ahora existe
es un espacio inmenso cubierto de espinas sobre la piel,
piel que siento.

Ayer dejé el pasado,
lo que está ahora, es porque se ha quedado,
he traído en mi equipaje dos corazones extra,
son como ramitas extendidas del mio,
no son del pasado, pertenecen a mi presente, a mi futuro,
este nuevo que veo ahora, que veo mañana.

¡Déjame escribir esta historia
como si fuera mía!,
pero no me dejes escribirla solo…
quédate aquí donde te puedo ver siempre
cuando amanece en el celaje tras el alba,
déjame ver que sigues a mi lado
cuando al atardecer el sol queme el horizonte
y estando mis ojos saturados de humedad
se sequen sin dolor.

Sabré que estás aquí
cuando pensando estar solo sienta un abrazo,
y cuando siento caer pedazos de mi corazón
tú envíes a juntarlos en manos que me levanten,
y cuando los días apresuren la llegada
de verlos a mi lado.

Sabré que estas conmigo
cuando el resto de los días son alegres
porque atesoro estas nuevas bendiciones que caminan a mi lado,
esto que permites entre el sueño flotante de los besos románticos
estando despierto,

Me he enterado que es una historia diferente
que muchos no entienden,
pero me has pedido que la escriba
para los que si la comprenden.
Déjame contarles que si les amas,
que en su alma está el valor para lograrlo
la escribo pues me has pedido que les anime
para que vean que tú les amas, como a mí,
y que la soledad
es solo un espacio vacío del tiempo
obsequiado para pensar.

¡Déjame escribir esta historia
como si fuera mía!,
pero quédate aquí leyéndola,
sabré que no la corriges,
porque sonríes cuando lees los trazos que detallo
en cada huella de cada pequeño paso que doy,
sabré que observas con detenimiento
y que con reconocimiento le das el visto bueno
pues al día siguiente veré de nuevo el amanecer,
y cuando trascienda que la he concluido…
entonces, te visitaré.


(#132 – Enero 25, 2012
de "Trascender en Tinta y Papel"
por Luis Barboza)